Eusebio Lorenzo Baleirón| Gramática del silencio

Castellano. Traducción de Penélope Pedreira y Moisés Barcia

112 páginas

ISBN 978-84-935375-5-5

11,90 €

Es difícil encontrar, sobre todo entre poetas de tan corta trayectoria, voces tan profundamente singulares –y no obstante tan desconocidas fuera del ámbito de la literatura gallega– como la de Eusebio Lorenzo Baleirón. Nacido en el municipio de Dodro, A Coruña, en 1962, Lorenzo Baleirón se convirtió muy pronto en una de los intelectuales más prometedores de aquella “Xeración dos 80” que convulsionó la Compostela de los primeros años democráticos. Su obra fue recogida en diversas antologías del momento junto a la de otros compañeros de viaje que hoy son importantes voces de la cultura gallega, como Xosé María Álvarez Cáccamo, Miguel Anxo Fernán Vello o Xavier Rodríguez Baixeras. Su nombre figura también en la reciente Antoloxía consultada da poesía galega 1976-2000 al lado de Álvaro Cunqueiro, Manuel María o Manuel Rivas. Una muerte prematura no le ha impedido figurar en la historia de la literatura gallega como poeta, narrador y ensayista. Su producción lírica fue merecedora de diversos premios, y hoy en día hay un certamen poético que lleva su nombre y que ya va por su XIXª edición.

La constante tensión entre la palabra y el silencio, la muerte y el afán de trascenderla, la incansable búsqueda del nombre exacto y el orden primigenio de las cosas son temas recurrentes en la obra del poeta coruñés. Sus versos libran una de las batallas más hermosas (aquellas que se saben perdidas de antemano) contra el tiempo y contra el olvido. Se ha dicho que heredó de Borges su fascinación por los espejos, la Memoria y una incansable búsqueda metafísica, y de Cunqueiro su eclosión lírica y su pasión por la Naturaleza. Pero en esa red de palabras (en las que incuba el silencio) podemos renococer también el hilo de otras voces. Así, su vivencia del paso del tiempo y la cercanía de la muerte, y el tratamiento del paisaje que descansa en sus poemas nos recuerdan también a autores como Antonio Gamoneda o Jose Ángel Valente.